La Filosofía, en condición de ciencia fundamental, estudia las condiciones y la historia del pensamiento y del conocimiento, de la posición de la persona humana en el universo, su actuación y sus problemas como ser corporal-espiritual-animado y la sistemática y lógica de las ciencias. La Filosofía se divide en Metafísica, Ontologí, Teoría del Conocimiento, Lógica, Ética y Estética. La Filosofía del Derecho, la Filosofía de la Historia, la Filosofía social y del lenguaje, etc. forman junto a la Teoría de las Ciencias una relación con otras especialidades. Y viceversa: también otras ciencias influyen sobre la Filosofía; por ejemplo, la Lógica está muy marcada por las Matemáticas y la Filosofía del lenguaje por la lingüística (linguistic turn).
Las Ciencias de la Religión, derivadas de la Filosofía, la Teología y la Filología Comparada, estudian la variedad de las religiones en el pasado y el presente. Observan la religión y la religiosidad como fenómenos culturales y empíricos y los analizan con métodos lingüísticos, culturales y socio-científicos. De ellas forman parte sobre todo la Historia de las religiones, Religión sistemática, Sociología, Psicología, Etnología y Geografía de la Religión.
Fuera de la enseñanza secundaria y superior, para los titulados en Filosofía y Ciencias de la Religión solo existen posibilidades limitadas de trabajo, si no han estudiado otra especialidad con mayor orientación profesional. Son posibles las actividades en editoriales y prensa escrita, radio y televisión, bibliotecas y archivos, en organizaciones internacionales, centros de asesoramiento y peritaje de organismos públicos, en la formación de adultos, así como en el asesoramiento de conducta en consultas filosóficas.
el estudio de la Filosofía exige dedicarse a fondo a los diferentes aspectos (en el seminario y con lecturas propias), comenzando desde la Antigüedad hasta nuestros días. Especialmente importante para el primer ciclo es la introducción en la Lógica y en los conceptos básicos de la Filosofía práctica. Las clases proporcionan conocimientos de determinadas épocas filosóficas y de las doctrinas de filósofos importantes. Es importante disponer de suficientes conocimientos de lenguas antiguas y modernas. Los ejercicios de interpretación de textos filosóficos clásicos facilitan la comprensión de planteamientos filosóficos y de la terminología filosófica.