La Filología moderna se dedica a las lenguas extranjeras vivas: desde el punto de vista literario, al contenido, la estructura y la influencia de textos literarios; desde el lingüístico, con Fonética, Morfología, Sintaxis y Semántica y práctica. Mientras que en las carreras de Traducción e Interpretación el primer plano lo ocupa el dominio de la lengua extranjera, como medio de entendimiento, en las Filologías la adquisición de conocimientos de la lengua extranjera es, sí, un requisito importante, pero sin que constituya el auténtico objetivo de la carrera. Más allá del aprendizaje del idioma, el alumno aprende también las formas antiguas del respectivo lenguaje y se dedica intensamente a los elementos lingüísticos y literarios, así como también a los culturales e históricos de la respectiva Filología, además de a la historia y la política, la economía y la geografía y la situación socio-cultural del país (estudios sobre la cultura y la historia de un determinado país). La distribución de los estudios de la lengua y esas realidades varía de especialidad a especialidad y de universidad a universidad. Al menos dos semestres durante la carrera deberían estudiarse en el país donde se habla el idioma, a ser posible con la carrera mediada.
Asignaturas auxiliares y complementarias importantes y racionales son: Historia, Geografía, Literatura y Lingüística, Traducción, para algunas Filologías también Ciencias Económicas y Sociales. En algunas universidades hay carreras alternativas que combinan Lenguas Extranjeras o Filologías con otras especialidades, para conformar formaciones profesionales con lenguas extranjeras.
Para titulados en Filología Inglesa y Románica, que suelen buscar salidas profesionales en la enseñanza, las posibilidades de encontrar trabajo dependen en gran medida de la política escolar y cultural. Otras salidas –también para los titulados en otras Filologías– se encuentran, limitadamente, en universidades, editoriales, bibliotecas especiales, museos, medios de comunicación, en organizaciones culturales internacionales, labor de relaciones públicas o edición. Mejores perspectivas poseen los titulados con especialidades secundarias o de ampliación de carácter práctico (p.ej. Empresariales) así como con conocimientos de lenguas extranjeras prácticos y especializados (Economía, Técnica, Ciencias Naturales).
La Filología Inglesa estudia la lengua y la literatura del mundo angloparlante, principalmente Gran Bretaña (Filología Inglesa en sentido estricto) y Norteamérica (Filología Norteamericana, en parte también Canadiense).
Los estudios de Filología Griega moderna se extienden a la literatura, la lengua y la historia y cultura de la Grecia moderna (desde comienzos del siglo XIX) y comprende los ámbitos de aprendizaje del idioma, lengua y traducción, literatura, así como historia y cultura, ciencias del sureste europeo, principios de Historia Antigua clásica y Bizantina.
La Filología Románica estudia las Lenguas Románicas, surgidas a partir del latín (lengua de la vieja Roma). Entre ellas se cuentan, principalmente, el francés, el italiano, las lenguas iberorrománicas (español, portugués, catalán), que también son las lenguas de América Central y del Sur (Latinoamérica), el rumano y el retorromano.
El objeto de la Filología Eslava lo constituyen las lenguas, literaturas y culturas de los pueblos de Europa central, oriental y del sureste europeo. Se divide en tres grupos: Filología Eslava oriental (ruténico, ruso, ucraniano y bielorruso), Filología Eslava occidental (cachubo, sorabos superiores/inferiores, polaco, eslovaco y checo) y Filología Eslovaca del sur (búlgaro, croata, macedonio, serbo-croata /bosnio y esloveno). Además, de este grupo forma parte también la lengua eslava antigua, de usos litúrgicos, que goza de gran importancia histórico-lingüística.
La Filología Finohúngara (Filología del Ural) estudia las lenguas y literaturas no pertenecientes a la familia lingüística de las lenguas indoeuropeas de Finlandia, Hungría, Estonia y algunas pequeñas lenguas de Rusia, así como sus culturas. En algunas universidades se pueden estudiar también las lenguas bálticas de Letonia y Lituania (Filología Báltica), las lenguas caucásicas y el albanés aislado (Filología Albana). Sobre las lenguas nórdicas (Filología Escandinava, Islandesa) véase Filología Alemana.
El grupo más numeroso de las Filologías extraeuropeas lo forman las especialidades que se resumen con el nombre de Filología Oriental:
Las Lenguas y culturas del Antiguo Oriente como las de Egipto, Asiria, Hititas, que en realidad forman parte de las ciencias de la Antigüedad.
La Filología India (Indología), que estudia las lenguas y las culturas del subcontinente indio, tanto desde el punto de vista histórico como relacionado con cuestiones de la actualidad; especialmente significativa es la lengua sánscrita para el estudio de las lenguas indoeuropeas y para las lenguas comparadas (Ciencias del lenguaje y habla, incluyendo Fonética, Lingüística, Retórica).
Ciencias del Islam, que comprende todo el ámbito marcado por el Islam: desde el norte de África hasta Indonesia, pasando por el Oriente Próximo y Medio. Las principales lenguas son árabe, persa y turco.
Estrechamente relacionada y en parte coincidente con las Ciencias del Islam son la Filología Semita y Árabe, que estudian las lenguas y culturas semitas: acadio, cananeo (incluyendo hebreo), arameo (incluyendo sirio), etíope y la familia de lenguas árabes. En los Estudios Judíos se concede principal importancia a la historia y la cultura judías.
Entre las lenguas del Lejano Oriente (Estudios de Asia Oriental) la mayor importancia corresponde al chino (Sinología) y el japonés (Japanología). Otras lenguas que forman parte de ella son el coreano, las Filologías de Asia Central (de Manchuria, Mongolia, Tibet), así como las lenguas del sureste asiático (birmano, laos, malayo, tailandés, vietnamita).
Tradicionalmente, los estudios de estas lenguas se refieren a las lenguas clásicas y a las literaturas correspondientes. Sin embargo, esas especialidades se ofrecen cada vez más en su vertiente de estudios regionales y culturales: además de la lengua actual también tienen en cuenta aspectos políticos, sociales y económicos. Esta orientación práctica puede decirse sobre todo de la Japanología por la situación directriz del país en el Lejano Oriente, y en parte también de la Sinología.
Algunas pocas universidades enseñan también las lenguas de África Central (Filología Africana) y de la América precolombina.
se concede principal importancia al aprendizaje de la lengua extranjera, incluyendo las fases antiguas. Solo en el caso del inglés y del francés se presuponen a comienzos de la carrera buenos conocimientos del lenguaje. Los conocimientos del latín son muy valiosos sobre todo para el francés y demás lenguas románicas. Los conocimientos previos facilitan el comienzo de los estudios, también en otras lenguas, si bien no se espera que se disponga de ellos. Con todo no debe subestimarse el alto esfuerzo que supone aprender lenguas extranjeras, sobre todo en el caso de lenguas extraeuropeas. Las lenguas del Lejano Oriente, con sus caracteres que difieren considerablemente del alfabeto europeo (p.ej. el lenguaje chino) exigen una buena memoria óptica y plantean especiales exigencias. Al mismo tiempo que se aprende la lengua extranjera se lleva a cabo la introducción en la literatura y en los aspectos reales del país (historia, cultura, religión).
los conocimientos de la lengua y aspectos reales se amplían y profundizan. En el centro de atención se encuentran ahora la lectura de literatura y fuentes, la interpretación de textos, la explicación de las cuestiones básicas de la especialidad y los métodos científicos de trabajo. Mediante especialización y formación de especiales intereses se desprenden, de las temáticas tratadas en el segundo ciclo, ideas para el trabajo fin de estudios.